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La Comunidad Energética de La Llacuna: un modelo colaborativo hacia la descarbonización local
La Comunidad Energética de La Llacuna: un modelo colaborativo hacia la descarbonización local
Year2025LocationLa Llacuna (Anoia, Cataluña)ServicesDesarrollo de comunidades energéticas
En Aiguasol, como parte de BATEC y en colaboración con Azimut360, Societat Orgànica y La Ciutat Invisible, acompañamos a las comunidades energéticas en el camino hacia un modelo más sostenible, justo y arraigado al territorio, gracias al apoyo de SolarCoop (ICAEN, Generalitat de Cataluña). Uno de nuestros últimos proyectos destacados ha sido el desarrollo de la estrategia y el plan de viabilidad para la Comunidad Energética de La Llacuna (Anoia).
Nuestro trabajo se ha centrado en dotar a este proyecto de las herramientas técnicas y económicas necesarias para asegurar su sostenibilidad a largo plazo, poniendo siempre a las personas en el centro. A través de un enfoque integral, hemos aportado nuestro conocimiento en áreas clave para el municipio:
- Análisis de viabilidad técnica y económica: Hemos diseñado el modelo de negocio y el plan financiero detallado de la comunidad para garantizar un despliegue sólido y eficiente.
- Impulso de la energía renovable: Hemos evaluado el potencial de generación local combinando diferentes tecnologías, como el autoconsumo fotovoltaico compartido y la rehabilitación o repotenciación de un aerogenerador en desuso, así como la recuperación de recursos renovables municipales.
- Estrategia de descarbonización térmica: Hemos analizado la viabilidad de la descarbonización de la generación térmica de socias de la comunidad, donde la mayoría de viviendas tienen caldera de gasóleo, estudiando modelos de compra y mantenimiento colectivos de calderas de biomasa, aprovechando los abundantes recursos forestales de la zona para optimizar la inversión y reducir la dependencia de combustibles convencionales.
- Planificación de futuro: Más allá de la generación renovable, hemos colaborado en la definición de una hoja de ruta que incluye servicios de movilidad sostenible, eficiencia energética y proyectos de cuidados para la comunidad.
El resultado es un modelo de comunidad energética colaborativo que asegura un ahorro neto para las usuarias y una mejora en la resiliencia climática del municipio. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo la suma de tecnología, cooperativismo y visión territorial puede transformar la gestión de los recursos locales y acelerar una transición energética justa.